Salma Hayek es dependiente de la cera facial desde que filmó la pelicula ¨Frida¨ y ahora paga las consecuencias de ello.
La actriz confesó que lamenta haber dejado su bigote crecer para la cinta Frida. Al parecer Salma se rasuró el bigote para que creciera más grueso, razón por la que nunca más desapareció.
Y ahora la de 43 años de edad la actriz es incapaz de detener el crecimiento de su bigote y se preocupa de que ella no se vea como una bandida cuando este crezca.
“Ahora tengo un lío, porque en la vida real, tengo bigote si no fuera por la cera. Cuando me haga mayor, esto probablemente se va a parecer al bigote Pancho Villa”, dijo Hayek








